No lo pude creer, no eras tu hasta que te pude mirar de cerca, esa cara casi perfecta se mantuvo toda la vida, tus maneras, tus risas interminables, esos ojos puros y claros que siempre miraron mal, vanidad demasiada, ternura en demasia.
Caminaste como reconociendo, con tu traje negro , ahora lo entiendo tan bien.
No fui capaz de entenderlo, no fui capaz.
Ahora no es posible hacer nada, y a mi manera te ofreci mis disculpas.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario